¿Cuándo es urgente derivar al especialista?

3 Nov 2020

Qué es una derivación y cómo se realiza

Los pacientes tienen derecho a pedir que se les derive a un especialista en NHS. Sin embargo, la derivación sólo se producirá y será tratada con urgencia si el médico de cabecera lo considera clínicamente necesario. De forma general, un paciente no puede ser remitido a un especialista sin una carta del GP, excepto para aquellos problemas tratados en clínicas de salud sexual y emergencias en el hospital.

La decisión respecto a la derivación de pacientes y la prioridad de dicha derivación es, sin duda, un reto para los profesionales médicos. El doctor es el único responsable en dictaminar la urgencia de las necesidades del paciente de acuerdo a su primera valoración, al historial del paciente, a un examen de sus síntomas y a las pautas establecidas por NHS.

El doctor deberá considerar la urgencia del tratamiento que requieren los problemas de salud del paciente. Ésta dependerá de la estabilidad de su estado general y de la posibilidad de que su salud se vea afectada si tiene que esperar para conseguir cita.

Derivaciones urgentes

La derivación se realizará de forma urgente si los médicos consideran que el problema es lo suficientemente grave como para justificar un examen inmediato del paciente. En algunas ocasiones, los especialistas son necesarios porque el médico cree que debe realizarse un estudio más profundo de los síntomas ya que el tratamiento al que se había sometido el paciente hasta el momento no ha sido efectivo y los estudios realizados muestran resultados inusuales. La vía de derivaciones urgentes se reserva (aunque no siempre) a aquellos casos en los que hay sospecha de cáncer, aunque la mayoría no concluyen con un diagnóstico de esta enfermedad. La derivación se considera urgente porque el especialista necesita poner en marcha una investigación inmediata para descartar patologías graves. Una derivación urgente significa que al paciente le ofrecerán una cita para el especialista en el plazo de dos semanas.

Es fundamental que todas las cartas de derivación se clasifiquen claramente como “urgentes” o “no urgentes”. Recuerdo un caso de un paciente con lesiones neurológicas graves en el que el optómetra envió un formulario al GP catalogado como “no urgente” pero recomendando que el paciente fuera remitido al especialista “lo antes posible”. Por lo tanto, el paciente fue derivado con carácter de “no urgente”. Este es un ejemplo perfecto para ilustrar la falta de claridad.

Si un paciente recibe una derivación urgente, el médico debe asegurarse de que tiene la dirección correcta y los datos de contacto del paciente. Desde el comienzo de la pandemia, algunos hospitales se comunican sólo por e-mail. Es de vital importancia que se cercioren de que tienen la dirección de correo electrónico actual para contactar con el paciente.

También es importante que el paciente procure estar disponible en las próximas dos semanas para acudir a la cita y, si no va a estar disponible, que se lo diga al doctor.

Si el paciente no puede hablar inglés se necesitará un traductor. El paciente debe comunicárselo al hospital para que ponga un traductor a su disposición para la próxima cita.

El hospital deberá notificar la cita, normalmente por correo ordinario, a los pocos días. A veces se conciertan telefónicamente.

Si la cita tiene carácter de urgencia, el paciente será visto por un especialista aunque es posible que tengan que hacerle algún test con anterioridad para establecer la causa de los síntomas.

Derivaciones “no urgentes”

Como una derivación “no urgente” no implica una emergencia médica, puede ser programada con antelación. Normalmente se describen como “opcionales”. Esto no significa que se le reste valor a la seriedad de la condición del paciente, que puede causar una incomodidad diaria y debería ser tratada lo antes posible, sino que NHS debe priorizar.

Cuando un paciente es remitido a un especialista con carácter de “no urgente”, según las pautas publicadas en enero de 2020, el máximo tiempo de espera es de 18 semanas. A esto se le conoce como el “objetivo de 18 semanas”. Este tiempo de espera comienza una vez que el hospital ha recibido la remisión del GP o de otro profesional de la salud.

El impacto de COVID-19 sobre las derivaciones urgentes y no urgentes

No hay una respuesta clara sobre si la aspiración de las 18 semanas de espera se ha suspendido desde el comienzo de la pandemia. Ciertamente, tras el estallido del brote, muchos hospitales han tenido que centrar sus esfuerzos en el tratamiento de pacientes con el virus, por lo que los médicos de cabecera han dejado de remitir pacientes al especialista a no ser que tengan carácter de urgencia. Las listas de espera han dejado fuera a consultas externas, pruebas de diagnóstico e incluso para algunos tratamientos de cáncer.

El tratamiento asociado a las derivaciones no urgentes va a sufrir importantes retrasos ya que las prioridades de los hospitales están cambiando.

Las derivaciones urgentes todavía están disponibles, principalmente para casos de cáncer, salud mental y pacientes de pediatría. Sin embargo, médicos de cabecera han confirmado que hay un gran número de derivaciones urgentes que están siendo rechazadas.

La ardua tarea de clasificar las derivaciones entre urgentes y no urgentes se ha convertido en una actividad de gran incertidumbre ya que cada NHS Trust tiene sus propias reglas y protocolos en relación al tratamiento de pacientes derivados. Esta incertidumbre ha sido exacerbada por los rápidos cambios de las directrices de NHS en el enfoque con el que van a responder a las derivaciones en respuesta a la fluctuación de la pandemia.

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